Se aproxima el Black Friday, una de las temporadas del año en la que adquirimos más equipos de imagen y sonido, con la expectativa de lograr la mejor calidad audiovisual posible.
Después de informarnos a través de análisis, vídeos y opiniones en línea, en general no lograremos hacer una evaluación completa sobre los equipos en sí a menos que visitemos una tienda física para verlos y escucharlos directamente, lo cual es especialmente recomendable en el caso de altavoces y sistemas de sonido.
No obstante, estos tiempos modernos presentan un reto adicional en comparación con hace unas décadas. Esto se debe a que actualmente, lo habitual en los grandes centros comerciales es que ver y oír los equipos en vivo se ha vuelto casi una quimera.
Una misión imposible en las tiendas
Aunque aún se pueden encontrar algunas tiendas especializadas en imagen y sonido que facilitan la tarea de probar los equipos antes de comprarlos, muchos de los comercios a los que tenemos acceso sin desplazarnos mucho no brindan las condiciones idóneas para hacerlo.
En una tienda convencional, especialmente si es una gran superficie, aunque dispongan del modelo que nos interesa y esté encendido, hay numerosos factores que afectan a la calidad de imagen y sonido de los productos que exhiben y que no podemos controlar. Lo que podría influir en decisiones rápidas de compra impulsiva.
Las enormes pantallas en las estanterías mostrarán contenidos seleccionados por los vendedores o las marcas, resaltando las virtudes de los paneles con colores brillantes, resoluciones impresionantes, contrastes intensos y brillos deslumbrantes. Esto probablemente no nos permitirá apreciar cómo se ven realmente las imágenes en un contexto normal, con iluminación estándar y contenidos convencionales.

Imagen: ‘Ashoka’
Tampoco podremos determinar qué configuración tiene la televisión, qué modo de imagen está utilizando, si los parámetros están correctamente ajustados o si ciertas funciones clave están activadas o desactivadas, algo fundamental en modelos como los miniLED con FALD. Por tanto, comparar teles una al lado de otra resulta realmente complicado y, por ende, poco práctico.
En cuanto a los sistemas de sonido, el problema es aún más pronunciado, ya que nos enfrentaremos a un exceso de ruido de fondo, una mala colocación de los altavoces, ausencia de corrección acústica del espacio y dimensiones que suelen ser mucho más grandes que las de un salón o habitación estándar. Esto hará que no detectemos problemas de graves o deficiencias en las cajas acústicas que sí notaríamos al llegar a casa.
Cómo probar los equipos cuando llegan a casa

Imagen: ‘Jack reacher’
Por todas estas razones, la recomendación más acertada en estos casos es probar a fondo los equipos una vez que los hayamos adquirido e instalado en casa, para determinar si realmente justifican su permanencia. ¿Cómo podemos evaluarlos?
Una vez instalados y verificado que todo funciona correctamente, es decir, que se encienden adecuadamente y están configurados conforme a las recomendaciones del manual de instrucciones, el siguiente paso será reproducir algunos archivos de demostración para evaluar la calidad de imagen y sonido.
En esta etapa, es fundamental utilizar fragmentos de películas, series, archivos de demostración, tráileres y música que ya hayas visto y escuchado en múltiples ocasiones en otros equipos, para poder identificar aquéllos pasajes que deseas analizar en busca de imperfecciones o detalles destacados por su calidad. No importa si es una canción o una película que no te agrada del todo; lo que buscamos es evaluar la calidad de la grabación o detectar algún defecto específico.
Por ejemplo, en el caso de televisores y proyectores, es vital seleccionar fragmentos que te permitan examinar la calidad y profundidad de los negros, un aspecto que suele ser problemático en muchas tecnologías y modelos económicos. También es recomendable incluir secuencias que ofrezcan buena definición y colorimetría para valorar el rendimiento de los nuevos equipos. Si tienes un conocimiento más avanzado, busca fragmentos de vídeo que puedan presentar dificultades como el judder o aliasing al escalar.
Si tu objetivo es adquirir un nuevo sistema de sonido, entonces buscarás pistas en estéreo o multicanal que exhiban una buena dinámica, con grabaciones modernas y rangos de frecuencia que te permitan juzgar el rendimiento de graves, medios y agudos de los altavoces.
Contenidos audiovisuales recomendados
Está muy bien, pero ¿dónde puedo encontrar esas demos para realizar pruebas? Existen varias opciones, y en general, incorporar vídeos de YouTube al azar no es recomendable, dado que tiende a comprimir tanto las imágenes como las pistas de audio, lo cual se evidencia al comparar su calidad con fuentes Blu-ray en este artículo.
No obstante, el servicio sí dispone de ciertos canales especializados que son útiles para este fin, como se observó en nuestra selección de 10 de ellos o en los vídeos de LG para probar televisores. Sin embargo, estos contenidos no son los más adecuados, ya que las demos suelen presentar contrastes y nitidez excesivos, diseñados más para captar nuestra atención que para revelar defectos importantes. Además, el audio, tanto estéreo como multicanal, está bastante comprimido.
Otra opción son los discos de calibración y test que algunas marcas, como THX o DTS, venden. Aunque no suelen ser asequibles, puede ser una inversión que valga la pena. También hay la posibilidad de ver y descargar trailers de buena calidad desde la página de Apple, aunque no son adecuados para todas las pruebas y carecen de sonido multicanal.

Imagen: ‘Sin tiempo para morir’
¿Cuál es la mejor alternativa?
Crear nuestra propia colección de demos de audio y vídeo utilizando fragmentos de películas, series y pistas musicales de Blu-rays, DVDs, CDs e incluso de plataformas de streaming que ofrezcan contenido de calidad “real”, en lugar de demos específicamente diseñadas para la venta de televisores.


































