Una de las prácticas más comunes en el mundo del PC gaming es la separación de las aplicaciones que permanecen en segundo plano, como el sistema operativo y otras tareas, de aquellas que requieren un rendimiento máximo, principalmente los juegos. Sin embargo, con la llegada de los SSD de última generación, es lógico preguntarse si esta estrategia sigue siendo necesaria. Vamos a desglosarlo.
Necesidad de más espacio en PCs para gaming
La mayoría de los ordenadores diseñados para gaming suelen contar con más de una unidad de almacenamiento. Esto se debe a que los juegos son cada vez más grandes en tamaño, y almacenar múltiples títulos puede convertirse en un desafío.
Muchos jugadores optan por SSDs de 1 TB, aunque otros eligen uno de 2 TB o incluso uno de 4 TB para asegurarse un espacio abundante y evitar problemas a futuro.
Mitos y realidades sobre el uso de múltiples SSD
Tradicionalmente, se ha pensado que disponer de varias unidades de 1 TB podría mejorar el rendimiento, ya que separa el sistema operativo del espacio que usan los juegos, lo que teóricamente ayuda a evitar interferencias. Sin embargo, vamos a explorar por qué esto es menos relevante en la actualidad.
Velocidades de los nuevos SSD cambian el juego
Antes, cuando los HDD dominaban y los SSD usaban conexión SATA, alcanzando velocidades de hasta 500 MB/s, era común utilizar dos unidades simultáneamente: una para el sistema operativo y la otra para los juegos. Esto tenía sentido porque las limitaciones de velocidad podían afectar el rendimiento de los juegos durante su carga. Pero hoy en día, esto ha cambiado radicalmente.
Tomemos como ejemplo el SSD Kioxia Exceria PRO, que ofrece velocidades máximas de lectura de 7300 MB/s y de escritura de 6400 MB/s. Durante la carga de un juego, incluso uno que exige mucho debido a su mundo abierto, el uso del SSD apenas alcanza el 55% de su capacidad total.
Esto demuestra que los avances en la tecnología de almacenamiento han dado lugar a un rendimiento superior que puede manejar cargas de trabajo intensivas sin problemas.
Caídas de FPS: ¿culpa del SSD o del propio juego?
Además, incluso al ejecutar una prueba de rendimiento con un juego abierto, la diferencia en la velocidad no afecta tanto el rendimiento como se podría pensar.
Durante las pruebas más exigentes, uno puede notar caídas en los FPS que van de 300 a 60, no porque el SSD esté sobrecargado, sino porque el juego mismo está limitando el benchmark, mostrando que lo que antes era un problema es ahora manejable.
¿Cuándo conviene dividir discos en lugar de usar uno solo?
Generalmente, los juegos no necesitan aprovechar al máximo las velocidades en sus fases de carga más allá de la primera vez que se inician. No obstante, otras aplicaciones, como aquellas destinadas al diseño gráfico, sí se benefician enormemente de tener un SSD más rápido y, en algunos casos, de la división del sistema operativo y el software de edición en unidades separadas.
Esto se debe a que estas aplicaciones suelen trabajar con archivos de gran tamaño y requieren que el SSD funcione al 100% de su capacidad en la mayoría de las ocasiones.
¿Vale la pena separar almacenamiento en pleno 2025?
En conclusión, si estás pensando en cómo optimizar tu configuración de juego, puede que la separación de discos ya no sea tan crucial como antes. Con las velocidades que ofrecen los nuevos SSD, muchos jugadores encontrarán que la simplicidad de tener una sola unidad puede ser suficiente.
Así que la próxima vez que pienses en actualizar tu PC, considera las capacidades de tu SSD: lo más probable es que esté listo para afrontar cualquier desafío que le lances.


































