El sistema de ventilación de los PC ha capturado la atención de fabricantes y usuarios. En el ámbito de los portátiles, los nuevos modelos de ventilación están dejando atrás las aspas tradicionales que todos conocemos.
En lugar de depender de los motores de ventiladores convencionales, empresas como Frore Systems y Ventiva han creado innovaciones a escala microscópica para disipar el calor. Todo se basa en los denominados dispositivos MEMS (sistemas electromecánicos microscópicos). Estos permiten que el flujo de aire se genere a nivel interno, siendo prácticamente inaudible para los usuarios, además de reducir las vibraciones que habitualmente conocen.
Esta evolución técnica no solo asegura un silencio absoluto. También optimiza significativamente la gestión térmica. En estos dispositivos, el enfriamiento se ajusta en tiempo real conforme a la carga de trabajo del procesador mediante la utilización de campos eléctricos en la propia estructura. Esto abre puertas a portátiles más ligeros, con mejor rendimiento y, fundamentalmente, elimina la acumulación de polvo.
Sistemas MEMS y viento iónico
El avance tecnológico se basa en dos enfoques distintos para un mismo objetivo: eliminar el ventilador de los PC. Frore Systems utiliza dispositivos MEMS que son componentes electrónicos y mecánicos microscópicos fabricados en plantas de chips. Su módulo AirJet Mini G2 incluye membranas microscópicas que vibran a frecuencias ultrasónicas. Estas membranas succionan el aire desde la parte superior y lo dirigen a altas velocidades hacia el disipador. El aire no fluye continuamente, sino solo cuando es necesario, eliminando el flujo constante que suele «pegársele» al metal. Así, logra absorber y expulsar el calor de forma más eficiente a través de los laterales del dispositivo.
Por su parte, Ventiva propone una solución que ni siquiera requiere membranas vibratorias. Su tecnología genera un viento iónico mediante un campo eléctrico. Un delgado cable emisor recibe un alto voltaje, ionizando las moléculas de aire circundantes. Estos iones son atraídos por un colector cercano y chocan con miles de millones de moléculas de aire, transfiriendo su velocidad y creando un flujo de aire constante. Al no contar con piezas móviles, estamos ante un sistema que es prácticamente eterno, carente de riesgo de fallos en componentes y completamente silencioso. Es una verdadera obra maestra de ingeniería.
Ventajas de los sistemas “estado sólido”
Ambos módulos de refrigeración no solo son silenciosos, sino que también superan a los ventiladores en términos de fiabilidad. Se fabrican con técnicas litográficas similares a las de los procesadores. Esto significa que los dispositivos MEMS pueden ser integrados de manera más compacta. El aire caliente se expulsa con una presión hasta diez veces mayor que la de un ventilador de similar tamaño.
Esto implica que pueden mover el calor fuera de la estructura de los portátiles incluso a través de pequeñas aberturas, facilitando el diseño de portátiles totalmente inmunes al polvo y al agua. Un gran avance para la durabilidad de nuestros dispositivos en diversos entornos. Por lo tanto, procesadores que antes necesitaban estructuras pesadas para su ventilación ahora podrán estar en cajas de menos de 10 mm de grosor. Esto se traduce para los usuarios en ordenadores que no se sobrecalientan y que evitan problemas en las turbinas. A medida que la producción de estos «chips térmicos» aumente y sus costes disminuyan, es probable que veamos desaparecer los ventiladores mecánicos en casi cualquier dispositivo electrónico de consumo, desde tablets hasta consolas o computadoras de escritorio.





























