A pesar de los avances tecnológicos, todavía persisten amplias áreas donde la cobertura de telefonía móvil es deficiente, sobre todo en entornos rurales o alejados de las grandes ciudades. Para aliviar esta situación, iniciativas como ‘Direct to Cell’ de Starlink están surgiendo, incluso con innovaciones recientes como los Pixel 10 que ofrecerán llamadas de WhatsApp vía satélite, eliminando la dependencia de la cobertura tradicional.
Sin embargo, un ingeniero americano ha encontrado una solución aún más interesante para que sus vecinos puedan comunicarse sin necesidad de una señal móvil. La respuesta estaba justo bajo sus narices: las cabinas telefónicas, un recurso que ha caído en desuso, pero que ahora cobra nueva vida.
Hombre se dedica a reparar cabinas antiguas para darles un nuevo uso
Patrick Schlott, un ingeniero eléctrico en el condado de Orange, Vermont, se percató de un desafío cotidiano: aunque la belleza natural de su región es innegable, la cobertura móvil es prácticamente inexistente. Los residentes de su comunidad, atrapados entre montañas, suelen sentirse desconectados.
Para abordar este problema, Schlott ha encontrado un pasatiempo curioso y valioso: reparar, modificar e instalar cabinas telefónicas públicas antiguas en su vecindario. Su empeño no sólo busca dotar de conectividad a estos pueblos, sino también revitalizar un símbolo de comunicación que ha pasado de moda.
Adquiere las cabinas mediante plataformas de segunda mano como eBay, llevándolas a su taller donde las repara y les da una nueva vida. Estas cabinas no son sólo objetos nostálgicos; son un recurso útil que está transformando la forma en que la comunidad se comunica.
Las llamadas son gratis
Además de su inversión en estos dispositivos y el trabajo manual, Schlott ha modificado las cabinas para permitir que realicen llamadas gratuitas. Este enfoque innovador se basa en una conexión a internet que cubre las llamadas hacia Estados Unidos y Canadá.
El costo de esta conexión corre por cuenta de Schlott. Aunque inicialmente pensó que sería útil en casos de emergencia, pronto se dio cuenta de que las cabinas se estaban utilizando a diario por los residentes, convirtiéndose en un recurso vital para la comunidad.
Proyecto comunitario que transforma vidas
Lo que comenzó como un pasatiempo con una buena intención ha evolucionado hacia un salvavidas para muchos. La demanda ha crecido tanto que ya ha comenzado a recibir donaciones para asegurar la continuidad de su proyecto.
El objetivo es claro: garantizar que las llamadas sean siempre 100% gratuitas para quienes utilicen estas cabinas telefónicas renovadas. Así, lo que era un gesto personal se ha convertido en un auténtico soporte comunitario, una conexión tangible en un mundo donde cada vez resulta más complicado comunicarse.