Si eres de los que viaja en coche usando aplicaciones de navegación como Google Maps o Waze, probablemente ya hayas notado algo curioso: cuando activas el velocímetro, la velocidad que muestra la app suele ser más baja que la que indica el panel de tu automóvil.
La razón legal detrás de los velocímetros “exagerados”
¿Te has preguntado por qué ocurre esta discrepancia entre el velocímetro de tu coche y lo que marcan estas aplicaciones? Hoy vamos a desvelar este misterio. Te adelantamos que no es un error, sino una característica diseñada intencionalmente que puede beneficiarte, sobre todo si quieres evitar multas por exceso de velocidad.
Para entender todo esto, es esencial tener en cuenta la legislación. En Europa, existe una normativa denominada UN ECE Regulation 39, que establece pautas para la homologación del aparato indicador de velocidad y el cuentakilómetros.
Según esta regulación, la velocidad indicada por el velocímetro de tu vehículo “no podrá ser inferior a la velocidad real del vehículo”. Esto significa que lo que ves en el salpicadero debe coincidir o ser ligeramente superior a la velocidad real a la que estás conduciendo, pero nunca puede ser inferior. En resumen, la ley obliga a que el velocímetro no puede mostrar una velocidad más baja de la que realmente circula.
GPS vs. Velocímetro: ¿quién tiene la razón?
Para ilustrar esto, consideremos una fórmula que define la relación entre la velocidad indicada (V1) y la velocidad real (V2):
> 0 ≤ (V1 – V2) ≤ 0,1 V2 + 4 km/h
Esto quiere decir que, si realmente estás conduciendo a 100 km/h, tu velocímetro puede mostrar esa misma cifra o una mayor, de hasta 14 km/h más. Por ejemplo, si en una autovía tu velocímetro indica 120 km/h, la velocidad real no podría ser inferior a 106 km/h.
GPS vs Velocímetro: ¿Quién dice la verdad sobre tu velocidad?
Para que se entienda mejor, en términos más simples: la normativa europea estipula que el margen máximo de error del velocímetro, frente a la velocidad real, es del 10% más 4 km/h. ¿Por qué está margen en la ley? La intención es que, en caso de que tu velocidad sea leída de forma ligeramente errónea, se garantice que siempre estarás en un rango seguro y dentro de los límites legales.
Ahora, cuando abres Google Maps, Waze u otra aplicación similar de navegación, verás que la velocidad que te muestra es, generalmente, más baja que la del velocímetro de tu coche.
Esto se debe a que estas aplicaciones utilizan el GPS para calcular la velocidad basándose en los cambios de geolocalización en un periodo determinado de tiempo. Por lo tanto, la velocidad que te indican es a menudo más precisa, aunque tampoco es completamente infalible y puede incluir errores.
¿Cuál es el objetivo de que el velocímetro del coche indique una velocidad superior a la real?
La respuesta clave radica en la seguridad vial, así como en la relación con los radares que controlan la velocidad. Si seguimos la velocidad que muestra el velocímetro de nuestro vehículo, es más probable que nos mantengamos dentro de los límites legales, minimizando así el riesgo de recibir multas.
Conducir con conciencia: usa la tecnología a tu favor
En un mundo donde la seguridad vial es fundamental y la tecnología está al alcance de nuestras manos, entender la diferencia entre estas lecturas se convierte en una herramienta valiosa para cualquier conductor.
Así que, la próxima vez que salgas a la carretera, ten en cuenta estas diferencias y usa el GPS a tu favor. Es una manera inteligente de protegerte, no sólo de las multas, sino también de promover un manejo más responsable.