Para poder sacar todo el partido que nuestros televisores son capaces de ofrecer puede que no sea suficiente con seleccionar los modos de visualizaciĂ³n que vienen configurados de fĂ¡brica. Hay que realizar una mĂnima calibraciĂ³n para adaptar la pantalla a las condiciones concretas de nuestra sala.
Pero tranquilos, no es necesario contratar a un especialista para que lo deje todo ajustado al milĂmetro. En general, con las opciones de configuraciĂ³n que ofrecen las teles modernas podemos lograr muy buenos resultados tocando solo algunos parĂ¡metros en base a unos patrones de calibraciĂ³n con imĂ¡genes fijas o incluso con patrones en vĂdeo desde YouTube.
Por ello a continuaciĂ³n os proponemos siete sencillos ajustes que podĂ©is hacer en la tele para lograr los mejores resultados sin tener que recurrir a aparatos externos ni contratar a un profesional.
Antes de comenzar debes saber lo siguiente
Partimos de los modos predefinidos por el televisor (cine, deportes, juegos, estĂ¡ndar, etc.) que nos pueden servir como base para terminar de retocar los diferentes parĂ¡metros a mano y es conveniente que hagamos los ajustes en cada entrada de vĂdeo (por ejemplo en cada puerto HDMI) y si queremos hilar mĂ¡s fino para cada tipo de contenido que estemos viendo.
AdemĂ¡s, debemos realizar estos cambios en las condiciones de visualizaciĂ³n habituales. Esto implica colocarnos a la distancia habitual a la que vamos a sentarnos, con el Ă¡ngulo o Ă¡ngulos mĂ¡s frecuentes y con la luz ambiental normal que suele tener la habitaciĂ³n.
Es recomendable guardar dos ajustes diferentes, uno para el uso diario con mucha luz y otro para cuando veamos la tele por la noche y con baja iluminaciĂ³n de la sala. Por ejemplo, cuando haya mucha luz ambiental tendremos que subir el nivel de la luz LED u OLED por encima de la media para tener suficiente luminosidad, sobre todo si instalamos el televisor cerca de una ventana.
Configurar los filtros de “mejora” de la tele
Reductores de ruido, contraste dinĂ¡mico o ampliado, gestiĂ³n dinĂ¡mica en funciĂ³n de la luz ambiental o la interpolaciĂ³n de fotogramas son algunas de las opciones que suelen estar disponibles en la mayorĂa de televisores modernos con la intenciĂ³n de mejorar la calidad de imagen de forma automĂ¡tica.
Sin embargo, no siempre lo consiguen, sobre todo en los modelos con menos capacidad de proceso en las gamas bajas, y su aplicaciĂ³n produce desfases en la colorimetrĂa, saturaciĂ³n del color en imĂ¡genes con alto brillo o en zonas en sombra, menor detalle en grises y en imĂ¡genes oscuras.

Imagen: Samsung
El caso de la interpolaciĂ³n de fotogramas es especial, ya que su aplicaciĂ³n puede sin duda mejorar la suavidad en los desplazamientos laterales y verticales de objetos en la pantalla, pero no estĂ¡ exento de inconvenientes como denominado “efecto telenovela”, esa sensaciĂ³n de que la imagen estĂ¡ grabada con una cĂ¡mara de baja calidad o muchas veces rodada como si lo estuviĂ©semos pasando a cĂ¡mara rĂ¡pida.
TambiĂ©n se crean artefactos digitales muy molestos que empeoran la calidad de imagen. Por ejemplo, aparecen como “nubes de pĂxeles” alrededor de objetos que se mueven con rapidez de una parte a otra de la pantalla. Es especialmente visible en escenas que cambian muy rĂ¡pido con giros de objetos y desplazamientos de un punto a otro sobre fondos tambiĂ©n en movimiento.
Entonces, ¿hay que apagar todas estas funciones? Pues depende de cada tele en concreto. Lo ideal es que comencemos los ajustes con todas apagadas y que luego, si queremos, vayamos encendiendo poco a poco a lo largo de varios dĂas, una a una para probar quĂ© efecto hacen.
Usar el mejor escalador disponible

Imagen: Xataka
Este es un punto importante que suele pasar desapercibido por muchos usuarios. La mayorĂa de teles modernas con diagonales por encima de las 32 pulgadas cuentan con resoluciĂ³n 4K, cantidad de pĂxeles que no estĂ¡ presente en contenidos procedentes de la TDT, tele por cable o satĂ©lite, en reproductores de DVD, Blu-ray, en algunas consolas, etc. que suelen ofrecer resoluciones de 720p o 1080p.
En estos casos es necesario realizar un escalado de la imagen para que se adapte la fuente de vĂdeo a la tele, algo que se harĂ¡ de forma automĂ¡tica. Sin embargo, puede que no siempre nos demos cuenta de elegir el equipo que mayor calidad ofrezca.
Por ejemplo, si nuestra tele es un modelo de altĂsima gama con un gran procesador de imagen, probablemente lograrĂ¡ mejor calidad de escalado que un reproductor de Blu-ray barato o que un receptor de tele por cable, aunque soporten salida a 4K. En estos casos lo ideal es seleccionar en estos equipos externos una resoluciĂ³n Full HD (1080p) y dejar que la tele y su estupendo procesador se encarguen.
Pero puede que tengamos el caso opuesto. Es decir, una buena fuente de vĂdeo externa con un sistema de escalado potente y una tele de gama baja. AquĂ probablemente obtengamos mĂ¡s calidad si obligamos al reproductor a sacar la señal a 4K directamente hacia la tele.
Ajustar el Brillo
El nivel de brillo del televisor no debemos confundirlo con el nivel de iluminaciĂ³n del panel LED u OLED tambiĂ©n conocido como “luz de fondo”. Al contrario de lo que pueda parecer, es el encargado de manejar la profundidad de los negros y los detalles en las zonas oscuras.
Si ponemos este valor muy alto veremos que la imagen queda sin fuerza, con los colores como lavados, blanquecinos, con negros que parecerĂ¡n grises y con colores oscuros que estĂ¡n como descoloridos. Si bajamos el brillo en exceso perderemos detalles en las zonas oscuras, en las tonalidades de grises y toda la fuerza que nos pueden proporcionar las tecnologĂas como OLED.

Para ajustarlo hay que reproducir algĂºn patrĂ³n clĂ¡sico en el que se muestran recuadros o tiras con distintos niveles de tonalidades y ajustar el control de brillo de la tele al mĂnimo para que se vea todo negro. A partir de ahĂ vamos subiĂ©ndolo poco a poco hasta que podamos diferenciar correctamente entre los diferentes recuadros distinguiendo todas las transiciones.
Ajustar el contraste

Imagen: GetGrey
Es el parĂ¡metro que podrĂamos denominar “opuesto” al brillo, ya que que estĂ¡ relacionado con el nivel de blancos y de iluminaciĂ³n total en la imagen. Si lo ponemos muy alto tendremos una imagen mĂ¡s impactante, mĂ¡s vibrante, pero en realidad estaremos saturando las zonas claras y perderemos detalles en los blancos.
Si lo configuramos muy bajo, perderemos fuerza en la imagen con colores empobrecidos y poco impactantes que mostrarĂ¡n poca luminosidad. ¿CĂ³mo lo ajustamos? Ponemos un patrĂ³n como el que tenĂ©is sobre estas lĂneas en el que se muestren recuadros con colores de tonalidades blancas y empezamos subiendo el contraste de la tele al mĂ¡ximo hasta que veamos todo muy blanco, sin distinguir las transiciones.
A partir de ahĂ vamos reduciendo el contraste justo hasta cuando podamos diferenciar las transiciones entre las diferentes tonalidades.
Adaptar la nitidez a nuestra distancia de visionado
La nitidez es el parĂ¡metro que controla el mĂ¡ximo detalle en la microinformaciĂ³n de la imagen de nuestro televisor. Si ponemos este control a un nivel muy bajo nos darĂ¡ la sensaciĂ³n de que estĂ¡ borroso. Si lo subimos al mĂ¡ximo veremos mucho mejor los detalles en las texturas, los ropajes, las caras, las letras y contornos de las figuras, etc. pero tambiĂ©n aparecerĂ¡n artefactos digitales como bordes dentados, imagen con aspecto digital, se resaltarĂ¡ el ruido de mosquito y los macrobloques de la compresiĂ³n.
Para ajustarla podemos usar un patrĂ³n como el vĂdeo que aquĂ os proponemos a partir del minuto 6, con lĂneas horizontales y verticales o texto de diferentes tamaños e ir variando el control de nitidez de la tele hasta que obtengamos un buen detalle pero sin que aparezcan los defectos anteriormente descritos.
Es importante que nos sentemos a la distancia de visualizaciĂ³n habitual para calibrarla, ya que la nitidez es un parĂ¡metro con el que podemos jugar cuando cambiamos la posiciĂ³n del televisor o los asientos en la sala. Por ejemplo, si nos sentamos muy lejos de la pantalla podemos subirla un poco mĂ¡s para tener la sensaciĂ³n de no perder definiciĂ³n y no notaremos los defectos. Por el contrario, si nos sentamos muy cerca de la tele convendrĂ¡ dejarla en valores mĂnimos.
Ajustar la saturaciĂ³n del color
Ajustar los colores de un nuevo televisor manualmente es un proceso complicado, ya que no todos los percibimos de igual modo ni con la misma intensidad ni somos capaces de diferenciar tonalidades del mismo modo. Si dejamos los colores con poca saturaciĂ³n obtendremos una imagen sin fuerza, como lavada y blanquecina. Por el contrario si nos excedemos tendremos una imagen muy sobresaturada en la que perderemos intervalos de color y rango cromĂ¡tico.
Hay algunos patrones bĂ¡sicos que podemos seguir, como el que ponemos sobre estas lĂneas, en el que deberemos poder diferenciar los colores por separado y dentro de cada barra las diferentes tonalidades de los recuadros.
Si hay dos o mĂ¡s zonas en las que no somos capaces de identificar un degradado de colores probablemente tendremos mucha saturaciĂ³n en ese color que deberemos corregir desde el correspondiente menĂº del televisor.
Elegir la temperatura del color

Imagen: Lagom
La temperatura del color es un parĂ¡metro que modifica la percepciĂ³n de la gama cromĂ¡tica del televisor desviĂ¡ndola hacia tonalidades amarillas o azuladas. Normalmente cada marca configura varios modos que denomina como algo parecido a “warm”, “cold”, “cĂ¡lido 1,2”, “frĂo 1,2”, etc. y solo tenemos que elegir el que resulte en una temperatura lo mĂ¡s cercana a los 6.500 grados Kelvin.
Si el menĂº de ajuste nos permite elegir directamente numĂ©ricamente entre varios valores pues seleccionamos este de 6.500 K y listo. Si no, probablemente tengamos que mirar en el manual de instrucciones cĂ³mo han llamado a este valor Ă³ptimo buscar un valor neutro o como Ăºltimo recurso tratar de hacerlo a ojo. Para ello podemos ir cambiando entre los distintos valores hasta que los colores no sufran ninguna desviaciĂ³n hacia tonalidades amarillentas o azuladas en los blancos.


































